un nuevo festejo
pero esta vez, su realidad fue inmaterial
bailabamos, hasta encontrar entre risas el rosario
cuyas cuentas sueltas se escondían entre el pasto y nuestras manos
luego llegó el momento de los abrazos, vi caras que hace tiempo no veía.
el sitio era una picina con gente exrtaña
aquella gente que no entra en los parámetros de "normalidad"
y cantando al son de aquello que fue una animación
terminé por despertar.
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